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| País | |||||||
| • Com. Autónoma | |||||||
| • Provincia | |||||||
| • Comarca | Tierras de Medina | ||||||
| Ubicación | |||||||
| • Altitud | 721 msnm | ||||||
| • Distancias | 55 km a Valladolid 161 km a Madrid |
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| Superficie | 153,27 km² | ||||||
| Fundación | Restos de la Edad del Hierro Repoblación medieval en el siglo XI |
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| Población | 20.832 hab. (INE 2007) | ||||||
| • Densidad | 135,92 hab./km² | ||||||
| Gentilicio | Medinense | ||||||
| Código postal | 47400 |
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| Alcalde (2007) | Crescencio Martín Pascual(PP) | ||||||
| Hermanada con | Montmorillon (Francia, desde 1994), Zug (Sahara Occidental, desde 2008) | ||||||
| Patrón | San Antolín | ||||||
| Sitio web | www.ayto-medinadelcampo.es | ||||||
Medina del Campo es una villa española de origen prerromano situada en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, en la provincia de Valladolid, España.
Contenido |
Se sitúa en el suroeste de la provincia de Valladolid, de cuya capital dista 45 km. Medina del Campo se encuentra a 721 msnm a orillas del río Zapardiel extendiéndose su término municipal sobre 153 km². En 2007 contaba con 21500 habitantes censados.
Las actividades económicas más destacables son la agricultura, la industria del mueble y el comercio. En este último apartado hay que destacar el mercado de ganados que se celebra los domingos y la particularidad de que el comercio medinense cierra los jueves y abre los domingos por la mañana para así dar servicio a los habitantes de la comarca.
Es la "capital" de la Denominación de Origen Rueda, importante zona dedicada al vino desde hace siglos en toda la comarca existiendo más de 80 bodegas. Estos caldos son famosos mundialmente, incluso el Papa brinda con un vino blanco o verdejo (tipo de uva autóctona) en Navidad.
Posee una buena infraestructura de comunicaciones, tanto por tren como por carretera, con frecuentes conexiones con Madrid y Valladolid.
Por ferrocarril, nos encontramos con un importante nudo ferroviario del Norte y Noroeste de España. Actualmente (2006) se están realizando los proyectos para el corredor de Alta Velocidad (AVE) Norte-Suroeste de España. Según las previsiones, una vez terminado, el AVE unirá Medina con la Estación de Atocha en 35 minutos, lo cual, según algunas voces, convertirá a Medina en una ciudad dormitorio de Madrid.
Por carretera, la autovía A-6, comunica la ciudad con Madrid al Sur y con Galicia al Noroeste.
Tiene un clima mediterráneo continentalizado, con una temperatura media anual de 11,6 °C y una oscilación anual de 18,4 °C. El clima es seco (392 mm/m² al año de precipitación) con inviernos largos y fríos y veranos cortos y calurosos. El paisaje de la comarca de Medina del Campo está dominado por las suaves ondulaciones en las que se sitúan los cultivos de cereal y los pinares con algunos arroyos de escaso o nulo caudal, como el río Zapardiel, que atraviesa la ciudad.
La vegetación silvestre sobrevive en zonas baldías, linderos y cunetas, tiene un corto ciclo vital, destinado a producir un gran número de semillas; por eso, en los meses de primavera, los campos disfrutan de una fugaz explosión de colores, que en verano se torna pajiza y marchita.
La comarca acoge a numerosos animales de pequeño tamaño: gran variedad de insectos, reptiles, pequeños roedores, liebres, zorros, perdices, cigüeñas y las escasas pero apreciadas avutardas.
Salpicando el paisaje, desde otoño, aparecen charcas y lavajos que, si bien, pueden parecer de tamaño insignificante, son fundamentales para la vida silvestre y para la ganadería extensiva. Algunos de estos pequeños estanques llegan a convertirse en lugares de invernada de aves migratorias como gansos, grullas y otras aves acuáticas.
Medina del Campo está considerada como Conjunto Histórico Artístico desde el 14 de octubre de 1978 por conservar un extraordinario patrimonio monumental de la época, presidido por la robusta figura del Castillo de La Mota.
La construcción data del siglo XV, iniciada durante el reinado de Juan II de Castilla, llevándose a cabo importantes reformas bajo el gobierno de los Reyes Católicos, que en 1493 le darían su perfil definitivo. Sin embargo anteriormente la fortaleza había tenido participación en acontecimientos sucedidos durante el reinado de Pedro I de Castilla. César Borgia, que conseguiría fugarse desde una ventana, el Duque de Calabria o Hernando Pizarro sufrirían aquí su cautiverio. Su hermosa portada gótica del Patio de Armas, la escalera de Honor, el mirador de la Reina y la torre del Homenaje con sus artesanados mudéjares, son hoy solemnes decorados para numerosas reuniones culturales, políticas y sociales.
En el casco antiguo brilla una colección de casas nobles, como el palacio renacentista de Dueñas, residencia ocasional de Carlos I, que aloja un hermoso patio plateresco y un generoso zaguán de artesanado mudéjar, el del Almirante del Marqués de Tejada y la Casa Blanca, único botón de muestra de las casas de campo del Renacimiento en toda Castilla. Los edificios civiles ponen su firma con el hospital de Simón Ruiz, fundado por el banquero del mismo nombre, en el siglo XVI y diseñado por Juan de Tolosa; las Carnicerías y el Ayuntamiento de 1660, con sus notables balcones. No perdamos la importancia de sus iglesias, son punto y aparte.
La monumentalidad de la Colegiata de San Antolín, obra de Juan Gil de Hontañón del siglo XVI, custodia el Pendón de los Reyes Católicos. Ennoblecen su interior un retablo plateresco firmado por Juan de Picardo, Juan Rodríguez y Conelis de Holanda, y el retablo de San Gregorio, decorado con primorosas pinturas renacentistas del siglo XVI. A sus encantos se suman las capillas de las Angustias de Alberto de Churriguera, una Piedad de Juan de Juni, la sillería del coro con bellos relieves de Juan Muniategui del siglo XVII, y un fabuloso órgano de Sebastián Miranda.
La iglesia de San Miguel luce un retablo a modo de tríptico con un descendimiento del siglo XVI de autor desconocido.
Por su parte, la iglesia de Santiago, también obra de Hontañon, custodia el sepulcro del Marqués de la Ensenada, un valioso retablo mayor, posiblemente salido del taller de Pedro de la Cuadra a finales del siglo XVI, y dos suntuosos relicarios del Hermano Domingo Beltrán. Los conventos de Santa María Magdalena (MM.Agustinas), con yeserías de Jerónimo del Corral y un notable retablo de Esteban Jordán, de Santa Clara, de Santa María la Real y la de los Carmelitas Descalzos completan su oferta artística religiosa y dan testimonio de su recio abolengo.
Destaca el Museo de las Ferias, que ha sido premiado por la Asociación Profesional de Museólogos de España, (APME) Año 2000. Dicho museo está emplazado en la antigua iglesia de San Martín, un edificio de principio del siglo XVI y que recoge la más importante muestra temática sobre las Ferias existentes en España.
Por Acuerdo 65/2003, de 15 de mayo, de la Junta de Castilla y León, declara el Palacio Real de los Reyes Católicos, también conocido como Palacio Testamentario, como Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Histórico.